lunes, 27 de octubre de 2014

Suicidios en tus pestañas que salvan tus pupilas.

Hay veces que saltar al vacío me parece la mejor opción, aunque únicamente si en la caída me pueden salvar tus pupilas.

Pero, quizás, algo falle. Puede que el abismo sean tus pestañas y que nada de esto tenga sentido. 

Y tal vez solo sea el sueño, que me pide que duerma pero tus ojos me impiden conciliar cualquier sueño o pesadilla.
O a lo mejor se me queda grande soñar, porque no sé qué soñar si no es contigo.

Dueles. Me dueles.


Y las espinas me hacen sangrar. Tus espinas me hieren.

Y lo peor de todo es que tengo la manera de sacarlas, pero no quiero. Porque es la única manera de seguir teniéndote, de seguir sintiéndote.
Tal vez sea masoca, pero prefiero sangrar contigo que curarme sin ti.

Prefiero primaveras heladas a inviernos cálidos. 

Prefiero el abismo de tus pestañas.

Me dueles,

siempre me dueles.

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