Nunca tan acompañada
y tan sola.
Nunca tan sola
en soledad
en solitario.
Solamente con mi gato.
Siempre tan ilusa
y tan confundida.
Siempre sin saber resolver
la ecuación.
Solamente con una x en el corazón.
Dispara, capullo,
ya estoy muerta.
A veces azucena
en el mes de abril,
a veces lluvia torrencial
en el mes de enero.
Veinticuatro horas
huracán.
Nunca tan triste
en temporal de verano,
nunca tan contenta
con lágrimas rojas
por las mejillas.
Quiéreme mucho,
quiéreme bien.
Pero sobre todo,
quiéreme con el rímel
en su sitio,
y no dejes que este
haga que te deje de querer.